La alegría de reflexionar diariamente sobre Dios y Sus respuestas para la vida.
Vivimos en ciudades congestionadas repletas de gente, carros, edificios, contaminación y peligros; donde la vida se vuelve cada día más agitada. Pocas veces nos sentamos a reflexionar sobre nosotros, nuestro prójimo o aún sobre Dios, nuestro Creador.
Te invitamos a pensar por unos momentos en Dios y lo que El significa para tu vida. Aprovecha la importante oportunidad para refrescar tu mente, reflexionar sobre la vida que parece escaparse tan rápido de las manos y meditar en Dios para descubrir con asombro lo que puedes aprender de El.
Este folleto te ayudará a meditar sobre los pensamientos de Dios y como comunicarte con El a través de la oración; necesitas pocos momentos de tu tiempo. Además, te servirá como un manual de trabajo, donde podrás hacer anotaciones, fijar metas personales y enumerar diferentes actividades como resultado de tu reflexión. Sigue las siguientes recomendaciones:
* Aparta unos minutos en el día, busca un lugar tranquilo, siéntate en silencio en una postura cómoda.
* Cierra los ojos y trata de relajar a fondo los músculos, empezando por los pies hasta los músculos de la cara. Mantenlos relajados. Luego respira lentamente por la nariz. Toma conciencia de tu respiración; expira e inspira repetidamente con naturalidad.
* No te preocupes por conseguir un nivel de relajación profunda. Mantén una actitud pasiva. Si aparecen pensamientos perturbadores, intenta ignorarlos y vuelve a repetir el ejercicio de respiración. (Puedes practicar esta técnica una o dos veces al día, pero no durante las dos horas siguientes a una comida, ya que el proceso digestivo puede interferir.)
* Pide a Dios que te envie Su Santo Espíritu para que te guíe y te ayude a concentrarte en lo que El te quiere enseñar a través de Su Palabra, la Biblia.
* Lee y medita diariamente uno de los pensamientos en este folleto.
* Cuando sea necesario usa los espacios en blanco para hacer tus anotaciones. Usa este folleto como un diario personal.
Recuerda que la relajación y la meditación pueden ayudarte cuando te encuentras ansioso, tenso, frustrado o desanimado, porque se ha comprobado que esta disciplina puede:
- Relajar las tensiones corporales;
- Bajar la presión arterial;
- Reducir el dolor físico y emocional;
- Reducir la secreción de hormonas que contribuyen al estado de estrés, como la adrenalina; y
- Reducir el exceso de acidez estomacal en las personas que sufren de problemas gastrointestinales.
Los resultados del ejercicio consciente de la meditación se reflejan al reducir poco a poco algunos síntomas de desórdenes físicos. Además, en cuanto a problemas sicológicos, tales como ansiedad, depresión y hostilidad, este ejercicio puede ayudar a la persona a adquirir el ánimo para superarlos. Y sobre todo, se ha demostrado que la persona aprende a confiar su vida al cuidado de Dios y Sus promesas, para poder enfrentar la vida con un renovado propósito.
Hacer una pausa en tus actividades diarias para explorar y recurrir a la sabiduría que viene de Dios crea un descanso espiritual, emocional y sicológico. Más que un simple ejercicio mental, puede ayudarte a entender lo que significa ser humano e hijo(a) de Dios, dedicar tu vida al bienestar de otros y realizarte más completamente como persona.